C a r l o s  M e d i n a  V i g l i e l m

 

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Maestro de música, escultor retratista, pintor, escritor.

 

Mis días, mi formación, mis obras, mis ídolos.
Nací en el milenio pasado
en Montevideo en 1948 y soy de Tauro.
Soy uruguayo, nacionalizado sueco.
Además del español hablo los idiomas sueco e italiano y me comunico con bastante éxito en inglés, francés y portugués.
Tengo formación profesional en la música, en la madera y el metal.

Soy maestro de música y compositor desde 1965. Comencé con trabajos de escultura en madera en 1970. Diez años después incursioné en la literatura, publicando mis primeros trabajos en Suecia, donde estuve radicado durante 18 años. (He publicado diversos trabajos periodísticos y literarios en Suecia, España, Venezuela, Cuba, México, Argentina, Chile y Uruguay) En Suecia recibí formación en Matricería (mecánica de presición, fabricación de matrices y moldes, tratamiento de metales), en dibujo técnico, teatro, fotografía, e impresión gráfica.

De regreso a mi país, realicé un curso práctico en fundición de bronce (Fundición Laborde). Trabajo como docente en talleres de música y canto en la Enseñanza Secundaria y Terciaria, continúo publicando trabajos periodísticos y literarios y dedico gran parte del tiempo al diseño y  la creación plástica.

Soy miembro de la Asociación General de Autores del Uruguay desde 1976, donde he registrado textos, temas musicales y tres obras de teatro: "Clase de Fotografía", "El mensajero de Beirut" y "Orión y las tres Marías" (Ver resumen más abajo).

Tengo algunos premios: de música en 1969 en Montevideo (por canción inédita), de fotografía en 1989 (Génova, Italia), un premio literario en 1996 en Montevideo (Narrativa) y un premio en escultura en el 2005 en el XIV Salón de Artes Plásticas del Proyecto Cultural Sur (Brasil).

Hay  tres esculturas importantes mías en tres plazas de la ciudad de Montevideo.

He musicalizado poemas de José Martí (Cuba) , Roque Dalton (El Salvador) , Artur Lundkvist (Suecia) y Ademir Antonio Bacca (Brasil), la pieza "La Calesita rebelde" del uruguayo Mauricio Rosencoff (Suecia 1979), la pieza "Mustafá" del argentino Discépolo (Suecia 1979), un documental sobre el escritor sueco Artur Lundkvist (Suecia 1991), y un documental sobre  Ingmar Bergman, dirigido por la cineasta sueca Karin Rydholm (Uruguay 2005).

Mis ídolos son María Magdalena (María de Magdala, la mismísima), Sandra Bullock, Ana Belén y Annie Lenox por un lado y Don Quijote, Leonardo da Vinci, Miguel Angel, Oscar Niemeyer, Santiago Calatraba, Beethoven, Los Beatles, Serrat, Sabina, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Ruben Rada, Antonello Venditti, Andrea Bocelli, Chico Buarque, José Martí , Marcos Ana, Gabriel García Márquez, Artur Lundkvist y Jan Guillou.

 

 
Poemas
 

La marea

Metro a metro

Van cediendo los árboles.

Árbol tras árbol

Van cediendo los bosques

Ante la marea

No de la mar…

Tanto la corteza de la tierra

Como las gentes

Van tomando un color gris,

El color del hambre.

La misma mar

Va cambiando de color

Al tiempo que libera un fétido aliento

Enfermo de peces muertos.

Los pájaros van muriendo

Los animales del campo,

Los animales de las selvas van muriendo.

Pronto habrá que construir un arca

Para salvar lo que se pueda

Ante el avance de la marea

No de la mar…

Es una marea letal

Peor que todas las mareas

Inundaciones y pestes que ha habido.

Se anuncia desde muy lejos.

Primero con un rumor,

Luego con frases repetidas

Que de tan repetidas no sólo adormecen

Sino que enceguecen.

Luego cae una lluvia de bosques enteros

Irreconocibles por el color

Y por todo lo que encima

Les han impreso.

Después aparecen.

Por fin se dejan ver,

Unos seres pequeños, sonrientes y huecos

(Jamás podría pensarse

Que pudieran causar tanto destrozo).

A un costado del lugar que ocupan

Van creciendo montañas de desperdicios.

Los campos van quedando

Cubiertos de asfalto y de basura

Y el aire se vuelve irrespirable.

No es para menos,

Ahí andan esos pequeños monstruos

Tratando de darle vida

Al cadáver putrefacto de un zar.

Hay quienes intentan huir

Pero sólo pueden ir hasta un lugar

Un poco más allá.

También puede uno elegir

Que lo alcance la marea

Y morir.

Pero hay quienes creen firmemente

Que la marea se puede detener.

No la de la mar,

La de los mercaderes.

 

A ti, mariposa de papel

Quizá te sorprendas

Cuando al telón azul de la noche

Salte, inconciente del dolor,

De tocarme en el vacío

Un acero inesperado

Y me mires,

Ojos de corazón asustado,

Y vueles después, volarás,

Mientras que pise los pasos,

Tú volarás,

Mientras que en la loca carrera

De una carcajada

Me haya lanzado a conquistar

Las quince baldosas de una vereda,

Mientras que haga el amor

En la media hora que me queda

Hasta la última gota de mi ser

Tú volarás de papel

Figura inanimada.

 

Mientras yo comparta un vino

Tú volarás de alcohol.

Mientras yo huela el humo y las flores

Tu sólo las flores, tal cual

Volarás, embriagada.

 

Mientras que sienta mi carne quemada

Y un gusto tibio y dulzón,

Conciente de que he vivido hasta la muerte,

Tú vivirás sólo un instante

Regresando del espejo

Viendo que has volado sin volar,

A la luz artificial,

En el vacío verdadero

De no haber intentado nunca nada.

 

Pues mientras me sacuda

El frío de la madrugada

Y vea partir mi alma

En una mezcla de maldición y risotada,

Quizá tú existas aún.

Pero existir no es vivir.

De sólo existir,

No queda nada.

 

Amo la paz

Amo la paz

De la humilde cabaña

Que me abriga.

Amo la brisa

El perfume de los pinos

El agua clara del río

Que me trae tu sonrisa

Y me lleva las fatigas;

El aguardiente de caña

Que me entibia la mañana

Temprano, camino al monte

Acompañado del hacha

Pensando en esa muchacha

Que me espera.

 

Pues sin el hacha, que fuera,

Sin su filo, qué cabaña…

Aunque me duela el dolor

De caer la verde rama,

Amo el destello en el aire

Puro de sabia fragancia.


El ladrón

Los párpados de mi ciudad

Van enrejados

Y los labios del zaguán

Llevan candado.

Que los miedos de la gente

Se han vuelto tanto

Que los miedos de la gente

Se han vuelto espanto.

 

Dicen que acecha un ladrón

Dicen que por los tejados.

Vigila la gente buena

Esperando oír sus pasos.

Pero el que roba los sueños

Han visto, no va descalzo

Pero el que roba los sueños

Cuentan, vuela muy alto.

Ayer te vi

Ibas bien trajeado

Sonriente de cimas alcanzadas

Cabello estilizado

Sobre las sienes plateadas.

Aquel cuarto de baldosa

Que recuerdo en tu mano una vez

Se volvió maleta negra (importada).

 

Un éxito total de compraventa

Parecía elevar tus pasos

Iluminados de neón por tu vereda

Lejos de los que vamos por la otra,

A tranco largo bajo el sol,

Consecuentes, ilusos, soñadores,

Incurables cultores de la esperanza,

Necios continuadores de la historia,

Nostálgicos amantes de la palabra cierta,

Esa que ha de abrir los ojos al mundo otra vez,

Como la luz incandescente de un cometa.

 

Qué frágil es

Tu hegemonía.

Qué volátil tu perfume,

Tu tarjeta.

 
 

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