E l s o m b r e r o  d e l  A l q u i s m i s t a

 
 
El viernes día once de enero fui invitado a hacer una singular travesía a bordo (nada más y nada menos), de la nave El sombrero del Alquimista, que con su música nos transportó a mí, y a los asistentes (lleno absoluto en el salón de actos de la casa de la cultura de Fuengirola), por aguas el mediterráneo hacia oriente, Armenia, Túnez, Grecia, Turquía; llegado el velero a puerto, paseamos por tierras de Granada, Sevilla, Málaga, de donde son los componentes de este maravilloso cuarteto, en el que Ignacio Bejar nos agasajó con los instrumentos de viento como el Ney turco (flauta de caña), el clarinete bajo, saxo soprano, clarinete, clarinete turco, y flauta travesera. Manuel Esteban hizo deslizar sus ágiles y sensibles dedos por las cuerdas de la guitarra clásica y de la vihuela, poniendo en el aire de la noche notas flamencas que beben en diferentes culturas que bañan sus tradiciones en las aguas mediterráneas; al contrabajo espacial (según lo definió Ignacio por su forma), estuvo como una prolongación de la nave rítmica el genial Estanislao Walflar; y para cerrar el círculo de en esta travesía de ensueño, la cuarta vela del velero musical tensaba sus cuerdas gracias a la delicada templanza de las manos del percusionista Juan Manuel Rubio, que tocó instrumentos como el Santur, saz turco, y el pandero.

Un concierto que encandiló los ánimos de los asistentes, y que con toda seguridad, nos hizo pensar, al menos a mí, en la canción de la luna compuesta por Ignacio: Pensar en la luna para aliviar nuestros pesares (al fin y al cabo todos estamos en la misma nave, dijo Ignacio Bejar, a qué tanta lucha), pensar en la luna y mirarla para entendernos, para entender a los otros, para ser, en definitiva más humanos, y en la hora y media larga de concierto, los cuatro músicos que conforman El sombrero del Alquimista, supieron deleitar a los presentes con su buen hacer, transmitiendo en todo momento una energía positiva, una sonrisa agradable acompañada por sonidos de todos los tiempos, de todos los hombres, con músicas para y de la Humanidad.

http://www.ignaciobejar.com/

 

 

Fin

 

Inicio