M i s c e l á n e a A l v a é n i c a
Homenaje
a estos dos grandes hombres que nos dejaron en 2009
![]()
Carmen Soto García
|
A Antonio Vega
Agárrate fuerte a mí María
Estoy metido
en un lío
Agárrate fuerte a mí María Antonio Vega
A Mario Benedetti
Yo no te pido
Yo no te pido que me bajes Síndrome Todavía tengo casi todos mis dientes Sirena Tengo la convicción de que no
existes
emir kusturica & the no smoking orchestra - unza unza time
|
|
L i b r o s
Rabos de lagartija Juan Marsé Cuerpos sucesivos Manuel Vicent Internodios
Lolita
La isla del medio día,Julio Cortazar El
jugador El camino de los
ingleses, Antonio Soler Trópico de Cáncer Henry Miller Casi un Objeto La ciudad La senda del perdedor
El jugador, Dostoievski El espectador Santo Diablo 100 años de Soledad García Márquez Ojos de perro azul García Márquez Lluvia después de mi
caída Satélite de inhóspito
planeta Marianela Famas y Cronopios Cortazar La insoportable
levedad del ser El inquilino Cinco horas con Mario
Ora pro nobis Entreactos
Nunca hablé con
Pablo La Alambrada Donde sueñan los
tigres Duología poética Marian Raméntol Las púas del tiempo Carlos Alberto Sinicki
Hijos sin hijos
La carretera
Goodbye, Columbus
Antes del sueño
Un lugar llamado fracaso
Combates
Quién mató al doble de Edgar Aln Poe
El mal de Montano
El trueno en la memoria
El laberinto de las aceitunas
Largando Amarras
Árbol de sol
Del tango al blues (y vuelta la sur)
El destierro de la reina
Déjate de cuentos
|
Visitar Mi Literaturas!
El pez, la boca del pez… Una mujer cierra un ojo, y, como un guiño se cierra el sol. Todo parece igual, y, tan monótono, que, incluso, aturde esa perseverante monotonía. El pez, y, un sonido como el eco del agua… Con esa propiedad que parecen tener las aguas, estancas; reverberan en ella los sonidos pareciendo venir de un lejano abismo: azules charcas, renacuajos evolucionados. El pez, y, de nuevo el ojo guiño de mujer… Misterioso, quizá, el placer deformado de poseer lo ajeno. Una sutil diferencia, en la preferencia de un cuerpo donde narrar bellos capítulos de amantes emboscados… …O componer horas de dulces caricias sobre muslos cálidos, y, puntiagudos montes que asoman, a su estancia de placer, deseos torcidos en los profundos pliegues de un ojo guiño de mujer… Fragancias aireadas, escogidos pétalos, azules –hojas-, -ojos- o, rojos… Una esencia que se adentra en un punto exacto como punto g de la consciencia… Y otra ve el pez, y, un sonido como el eco del agua…
© Todos los derechos reservados |