M  i  s  c  e  l  á  n  e  a     A  l  v  a  é  n  i  c  a


  
    Homenaje a estos dos grandes hombres que nos dejaron en 2009
 

 

 


 


 


 


 

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A Antonio Vega

 

Agárrate fuerte a mí María

Estoy metido en un lío
y no sé como voy a salir
me buscan unos amigos
por algo que no cumplí
te juré que había cambiado
y otra vez te mentí
estoy como antes colgado
por eso vine a ti.

Agárrate fuerte a mí María
agárrate fuerte a mí
que ésta noche es la más fría
y no consigo dormir
agárrate fuerte a mí María
agárrate fuerte a mí
que tengo miedo
y no tengo donde ir.

Mañana cuando despiertes
estaré muy lejos en fin
no creo que pase nada
de otras peores salí
si acaso no vuelvo a verte
olvida que te hice sufrir
no quiero si desaparezco
nadie recuerde quien fui.

Agárrate fuerte a mí María
agárrate fuerte a mí
que ésta noche es la más fría
y no consigo dormir
agárrate fuerte a mí María
agárrate fuerte a mí
que tengo miedo
y no tengo donde ir.

Agárrate fuerte a mi María
agárrate fuerte a mí
volveré por ti algún día
escaparemos de aquí
Agárrate fuerte a mí María
agárrate fuerte a mí
que tengo miedo
y no tengo donde ir.

que tengo miedo
y no tengo donde ir.

Antonio Vega

 


A Mario Benedetti

 

Yo no te pido

Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.

Yo no te pido que me firmes
diez papeles grises para amar
sólo te pido que tú quieras
las palomas que suelo mirar.

De lo pasado no lo voy a negar
el futuro algún día llegará
y del presente
qué le importa a la gente
si es que siempre van a hablar.

Sigue llenando este minuto
de razones para respirar
no me complazcas no te niegues
no hables por hablar.

Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.

Síndrome

Todavía tengo casi todos mis dientes
casi todos mis cabellos y poquísimas canas
puedo hacer y deshacer el amor
trepar una escalera de dos en dos
y correr cuarenta metros detrás del ómnibus
o sea que no debería sentirme viejo
pero el grave problema es que antes
no me fijaba en estos detalles
.

Sirena

Tengo la convicción de que no existes
y sin embargo te oigo cada noche
te invento a veces con mi vanidad
o mi desolación o mi modorra
del infinito mar viene su asombro
lo escucho como un salmo y pese a todo
tan convencido estoy de que no existes
que te aguardo en mi sueño para luego.

 

Mario Benedetti

 

 

 


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El pez, la boca del pez…

Una mujer cierra un ojo, y,

como un guiño se cierra el sol.

Todo parece igual, y,

tan monótono, que,

incluso,

aturde esa perseverante monotonía.

El pez, y,

un sonido como el eco del agua…

Con esa propiedad que parecen tener las aguas,

estancas;

reverberan en ella los sonidos

pareciendo venir de un lejano abismo:

azules charcas,

renacuajos evolucionados.

El pez, y,

de nuevo el ojo guiño de mujer…

Misterioso, quizá,

el placer deformado

de poseer lo ajeno.

Una sutil diferencia,

en la preferencia

de un cuerpo donde narrar

bellos capítulos de amantes emboscados…

…O componer horas

de dulces caricias sobre muslos cálidos, y,

puntiagudos montes

que asoman, a su estancia de placer,

deseos torcidos en los profundos pliegues

de un ojo guiño de mujer…

Fragancias aireadas,

escogidos pétalos,

azules –hojas-, -ojos- o,

rojos…

Una esencia que se adentra

en un punto exacto

como punto g de la consciencia…

Y otra ve el pez, y,

un sonido como el eco del agua…

salvador moreno valencia©


 

 

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