|
r e l a t o d e l m e s |
Vídeo: Julio Cortázar y mi vecina Malevolia |
|
|
| Relato ganador de octubre |
| MURIO HACE QUINCE AÑOS Y YA NADIE HABLA DE ELLA |
| Por: Bernardo Rafael Álvarez |
|
Fue, como escribieron en el aviso de su
muerte, rusa de nacimiento pero española de corazón ("russe de
naissance, le couer espagnol"). Y, en efecto, su corazón se desbordó
inconteniblemente por España y los españoles y también por muchos
latinoamericanos, y un sinnúmero de peruanos entre ellos. Se sabía
que su origen era noble, de aquella nobleza caucásica que sucumbió
por designio del régimen bolchevique que se entronizó en el Kremlin;
pero, salvo algunos traviesos ingresos en su intimidad, nadie se
atrevió (gracias a la delicadeza de la prudencia) a preguntarle
cosas al respecto. Su exilio irreversible la llevó a la Península
Ibérica y recaló, finalmente, en Francia. Los avatares previos no
los tenemos registrados pero, indudablemente, debieron parecerse en
algo al retorno de Ulises a Itaca. Lo cierto es que por la
particularidad dramática y riesgosa de su situación tuvo que
sepultar su identidad verdadera y recurrir a la protección del
seudónimo que, como ocurre casi siempre con los seudónimos que no
llegan a uno por determinación ajena sino por propia voluntad, en su
caso fue bello (resplandeciente, en verdad, como apuntara Jorge
Falcón, su amigo de muchos años). No obstante provenir de donde
provenía (casta o linaje despreciable a decir de las izquierdas
radicales), fue una mujer que abrazó, perdón: que ejercitó con
vigor, rotunda y contundentemente, las causas antifascistas en la
Guerra Civil Española y se involucró en la resistencia francesa,
adoptando en tales circunstancias (décadas del 30 y 40), como
nombres de combate, "Delia Toral" y "Lucienne". El brío de sus
convicciones y la vitalidad de sus actitudes fueron lección para
muchos; uno de ellos, Alfonso Colodrón, reconoció la significativa
influencia que en su vida ejerció aquella mujer, de la que dijo era
“la más extraordinaria de las nómadas anónimas” que conoció. España
la recuerda, mejor dicho: creo que la recuerda: una galería
artística tiene, al menos, el nombre que ella usó hasta el final de
sus días. Fue -ya es hora de decirlo- una mujer realmente
excepcional. Murió, a los 94 años de edad, prisionera de su
nostalgia, pero había vivido en libertad, y, así, libre amó y libre
sirvió a los demás. Las buenas o malas lenguas (o las "malas
voluntades", que a veces sirven para ponerles sal y pimienta a las
relaciones humanas) le inventaron multiplicidad de amantes y sueños,
y allí (que no lo sepa la "andina y dulce Rita de junco y capulí")
hasta al mismísimo "Korriskosso" de Santiago de Chuco -sí: César
Vallejo- le atribuyeron alguna incursión sin él haberse enterado
(cosas de la libertad, pues, cosas del amor). Quienes sí ingresaron
en el entorno cálido de su bondad, sabiéndolo al revés y al derecho,
fueron muchos artistas e intelectuales peruanos, medio desprotegidos
huéspedes del "Barrio Latino" -años 60- a quienes, con hospitalidad
infinita, juntaba en su pequeño departamento de París (rue de Beaux
Arts) alrededor de una mesa poblada de bondad; ellos, es muy
probable, deben haber presionado la tecla "delete" en su cerebro,
eliminándola de su memoria, porque olvidar es el recurso más fácil y
expeditivo para deshacerse de la carga plúmbea que significa la
gratitud. Pero, en fin, por ahora solo nos interesa referirnos a
aquella mujer, hacendosa, comedida, en la que -lo decimos siguiendo
a Falcón- "conjugaron esplendor, bohemia y heroísmo". Murió hace
quince años, el 2 de octubre de 1991, y sus restos acabaron
incinerados en el Columbario de Pére-Lachaise, en París. Hasta ese
día, con dignidad, se llamó, simple y bellamente, así: Desirée
Lieven. Ya nadie habla de ella.
Bernardo Rafael Álvarez, poeta y escritor peruano, nació en Pallasca. Ha publicado “Aproximaciones & conversaciones”, “Dispersión de cuervos” y “Toro de trapo y algunas otras deudas”; tiene por publicar “Los bajos fondos del cielo”. |
| Relato ganador de septiembre |
| Nenena en Fuengirola |
|
Por Carlos Medina Viglielm ¿A quien se le ocurre hacerle un homenaje a la suegra? A mí Estábamos con Anabella mi compañera y mi padre comiendo asado, eso que en Málaga y también en otras partes, llaman barbacoa. En Montevideo, asado a las brasas, aprovechando una tregua que dio el invierno: un magnífico día de sol. Mi padre, que en su niñez y juventud trabajó como gaucho en los campos del norte de Uruguay dijo, rememorando los versos de un trovador: "Compermiso v'iá d'entrar, aunque no soy convidao, pero en mi pago un asao, no es de naides y es de todos, yo voy a cantar a mi modo, después que haya churrasquiao". "Que tiempos aquellos, -recordó Anabella-, en que la gente recibía al visitante ofreciéndole un plato de comida. Ahora…" Todavía hay gente de esa – tercié- que "Da todo lo que puede dar, su casa está de par en par, quien quiera entrar, tiene un plato en la mesa…", como "Tío Alberto". Tu madre fue y es así. Concluí. Bueno, en realidad a ella no le gusta mucho andar haciendo público su sobrenombre. Le pido disculpas por darlo a conocer. En realidad, se llama Bélgica Luc y sus abuelos deben haber sido originarios de algún pueblito al sur de Francia. Yo conocí a Nenena en 1968, en algún anochecer, en un encuentro de estudiantes en el pequeño living de su casa, living al que llegamos de la mano con Anabella en aquel año, después de alguna corrida escapando de los gases de la policía. Con Anabella festejamos los 40 años de pareja, justamente en Fuengirola, en julio pasado. Aquellos eran unos días felices, cuando nos llevábamos el mundo por delante y exigíamos a grito pelado que había que cambiar esto y lo otro. En el verano, los fines de semana íbamos a la "Casa de Nenena" en la playa. Allí, mientras tratábamos de arreglar el mundo o tocábamos la guitarra y cantábamos, Nenena cocinaba para todos. Siempre sonriente, aunque para resolver, más que cocinar, con los pocos recursos con que contaba, hacía magia. Cuantas veces nos habrá servido a todos y se habrá retirado a la cocina a "hacer algo", disimulando que no había quedado comida para ella. Luego vinieron los tiempos duros. 1972, 1973, la dictadura, el horror, las angustias, caer preso, sin otra alternativa que dejar a Anabella allí con los ojos grandes y asustados y partir escoltado por militares, hacia un destino desconocido. Después me enteré que Nenena ya había pasado por eso, por el drama de la inseguridad y el terror bajo un gobierno dictatorial. Mucho antes, en 1933, en la dictadura de Terra. Entonces, acompañando al padre de Anabella había visitado alguna prisión para ver a compañeros presos. El abuelo de Anabella perdió su puesto de trabajo de Gerente de un Banco, por haber vendido propiedades para comprar armas que se alzarían contra la dictadura. Primero llevaron preso a Juan, el marido de la hermana de Anabella. Tiempo después a mí. Después partió la hermana de Anabella con su marido y sus pequeños al exilio. Y allá anduvo Nenena llorando por los rincones. Después fue a ver a su hija a la Argentina. Pero más adelante su hija se fue tan lejos… Después nos fuimos Anabella y yo y allá quedó Nenena, recibiendo una carta de vez en cuando. Hasta que se unió a nosotros en Suecia. Y fue la misma Nenena de siempre, ayudando con los nietos y años más tarde con los bisnietos. Y ya cumplió ochenta y nueve y sigue cocinando, lavando la loza y cambiando pañales cuando cuadra. Ella iba a volver a Uruguay. A mí me gusta mucho como ella hace las tortas de manzana y ya le había dicho que tenía una agenda para que las hiciera. Pero pasó por Fuengirola a visitar a su nieta y ahí se quedó para ayudarla. Le gusta mucho leer. A veces se va caminando hasta la playa por la calle Oviedo. Es muy simpática. Hablen con ella. |
| Relato ganador de agosto |
| El auténtico autor de Cantos Especiosos |
|
La lápida se mostró acechante: “Aquí
yace el cuerpo de Lorenzo Robredo Tomares. 1976-2006. D.E.P.” Nacía
de un sendero sinuoso y lúgubre, tras unos insinuantes helechos
olvidados; la lápida parecía abandonada, pues había sido sitiada por
las raíces de un eléboro triunfante que la cubría con una decrepitud
desoladora. De súbito, la lluvia se desplomó sobre el cementerio.
Era la hora justa para saldar cuentas con la injuria: había hallado
la tumba de Robredo. Bajo la lluvia, Bonifacio pidió perdón a la lápida restallante: se reconoció deleznable, absurdo, un auténtico impostor de la palabra herida. Yo soy Bonifacio. Os suplico me concedáis tan sólo esto antes de que me clave este puñal en el pecho frente a la tumba del genio: que fue el poder de la belleza el que me hizo el reo más abyecto de esta tierra. La fama que tengo no me sirve; tan sólo la sangre en la lápida y la carta que contienen estas confesiones, servirán para testar que fui un fraude. |
| El relato ganador del mes de julio es el siguiente: |
| La luz de la miel |
|
La luz de la miel, similar al de aquella farola se me insinuó de una brusca manera e hizo que me acercara al ordenador como poseído por la necesidad de escribir, y así estoy meciéndome entre la paz y la intransigencia del instante, que a mi modo de entender es lo que siempre perdura. El vidrio húmedo de la indeferencia. La soledad del corredor de fondo. Nunca la risa se mostró tan innecesaria e inútil como en estos momentos. Las nubes se clavaban en los cristales del edificio como el apego al Hombre. Alimentaban un síndrome de postal poco común en aquella soleada tarde de un invierno sólo sponsorizado por el calendario. Marzo. Dedicado a Victor Erice Bolo, junio 2.008 |
| De todos los relatos presentados para el Relato del mes de junio, hemos seleccionado dos, el primero titulado Nada de Stella Manaut, y el segundo La bizarra vida de fulano flauta de El Kebran. |
| NADA; NADIE |
|
Se sintió flotando tras su
marcha; desdoblada; como protagonista de una película que no fuera
la suya; una película de su propia vida, que ahora ya no era VIDA
sin él.
Había dejado de ser, sumida en el dolor infinito de su ausencia
Había dejado de ser, sumida en el dolor infinito de su ausencia
Quería dejar de ser, sumida en el dolor insoportable de su ausencia
Había dejado de ser, sumida en el dolor infinito de su ausencia |
| LA BIZARRA VIDA DE FULANO FLAUTA |
|
Toda historia, toda vida tiene un comienzo. La vida de Fulano Flauta comienza por su concepción en una húmeda, fría y cochambrosa sala de proyecciones de un ruinoso cine en una ciudad de provincias. El operador y la taquillera mantenían furtivos encuentros sexuales mientras en la pantalla se proyectaban películas del oeste, comedias musicales o melodramas muy románticos que formaban parte de los ya olvidados programas dobles. Nueve meses después de ese clavo vino al mundo Fulano llamado así por su insignificancia supina hasta mucho tiempo después cuando se convirtió en una celebridad. (No adelantemos acontecimientos) Fulano no fue un niño afortunado ni feliz: el operador le daba al vino y la taquillera tenía merecida fama de casquivana. Así que Fulano, al que sus padres olvidaron educar en valores se convirtió en un niño solitario, esquivo con los demás (casi no hablaba con nadie y bajo la tremenda crueldad de sus compañeros pasó esa terrible época). Adolescencia. Y Fulano seguía sólo, sin apenas contacto con el mundo exterior, viviendo ensimismado en sus pensamientos, en su mundo. Fulano había desarrollado una gran afición a la lectura: devoraba tres o cuatro libros a la semana, especialmente de poesía. Otra de sus grandes aficiones era, como no, el cine. Se “chupaba” todas las películas que papá proyectaba mientras mamá ya se había ido hace tiempo con un señor mayor a “hacer las américas”. Visionaba películas de todo tipo. Los sábados en la noche proyectaban películas porno. Fulano se fascinó por este mundo, tan reconfortante para él. En una de esas proyecciones (por casualidades de esta vida, que las hay) acudió al cada vez más desvencijado cine un cazatalentos del cine porno y descubrió a Fulano adorando a Onán, precisamente el día en el que Fulano alcanzaba la mayoría de edad. Y se sorprendió del tamaño del “aparato” de Fulano. Habló con Fulano de sus dotes naturales y de que si le apetecía rodar películas “educativas”.Fulano ni se lo pensó. Se abría ante él un mundo nuevo, una esperanza a la que aferrarse, una luz al final del túnel. El éxito fue rápido, total y directo. Fulano fue conocido a partir de entonces como Fulano FLAUTA por las tremendas dimensiones, longitud, grosor y textura de su pene. Y porque en las películas que aparecía mientras fornicaba con las mujeres más exuberantes de la época recitaba versos de LEOPOLDO MARÍA PANERO, como los que siguen a continuación: “NO ES TU SEXO LO QUE EN TU SEXO BUSCO SINO ENSUCIAR TU ALMA: DESFLORAR CON TODO EL BARRO DE LA VIDA LO QUE AÚN NO HA VIVIDO” Nunca se ha visto a un actor porno tan entregado a su causa, tan profesional. Fornicaba y declamaba como si en ello le fuese la vida entera. Fulano ganó mucho dinero en poco tiempo, los “amigos” se le multiplicaron, era el hombre del momento. Desgraciadamente, no estaba preparado para un giro en su vida de esta magnitud. Empezó a frecuentar compañías poco recomendables, hacía caso omiso a su papá, que de paso, se estaba forrando pasando las películas de su hijo. Entonces Fulano tuvo la desgracia de casarse son Mengana BANANAS una de las “cazafortunas” más despiadadas con sus maridos y actriz porno ocasional, de las mejores, pero muy mal mirada dentro del mundillo X. Poco tiempo después Fulano cayó en desgracia, apareció el video reproductor y fue olvidado por los directores, críticos y público que no ha mucho lo admiraban. Mengana se largó con el nuevo ídolo masculino de la industria pornográfica: Zutano CIRUELO y su característico TALADROR, imposible de superar por Fulano. Además Zutano cantaba ópera mientras estaba bombeando. Había nacido un nuevo ídolo que arrastró a un abismo de drogas, alcohol, y miseria al último gran actor del cine porno. Una noche de desenfrenada locura, fuera ya de sus cabales, Fulano se automutiló cortándose su pene erecto con un gran cuchillo de cocina. Estaba sólo. Murió desangrado recitando, mientras la vida se le escapaba, poco a poco, desde su verga ensangrentada, un poema de LEOPOLDO MARÍA PANERO “SOY EL REY DE LA NADA Y REZO PORQUE YA NO EXISTO MI MANO SEMBRADA DE DIOSES REZA ANTE UN SER QUE NO EXISTE” DEDICADO A TODOS LOS ONANISTAS (ME INCLUYO A MI MISMO).Y A LA MEMORIA DE JOHN HOLMES (1944-1988) EL MÁS GRANDE ACTOR PORNO DE TODOS LOS TIEMPOS. Y A LEOPOLDO MARÍA PANERO. Y A TI, QUE ME LEES EL KEBRAN |
| Relato ganador del mes de mayo. |
| Un elefante, pero qué es un elefante? |
|
Aparentemente parece
mucho más grande que una hormiga y bastante más pequeño que un
taller mecánico. Es un ser más o menos torpe, bondadoso, amable. Corpulento, muy corpulento. Toneladas de corpulencia al servicio de unas orejas que se asemejan al mapa de África y una piel tan ajada que sugiere los parches de una calle del centro de cualquier tonta ciudad. Si donde pisaba Atila, según la leyenda, no crecía la hierba, donde pone su impronta un elefante, no crece ni una lata de fabada Litoral. Y la belleza de sus ojos, sólo son comparables a los de las vacas, en las que tanto cariño deposito. En muchos momentos no puedo eludir la sensación de sentirme como el personaje de la película de David Lynch, “El hombre elefante”, una especie de monstruo humano de la era victoriana, cuyo rostro quedó deformado duramente al nacer por una enfermedad. Su cara, severamente destruida, muestra claramente los rasgos de un elefante. Aunque para ser completamente sincero, esta sensación de hombre-elefante es vinculante a la de identificarme y verme reflejado en muchos momentos de mi vida con la de un juguetón y un poco bobo, por qué no decirlo, Dumbo. Otros momentos, en los que perezco lentamente, me considero un extra o actor principal encarnado en una película de Tarzán, al que adoraba y admiraba a partes iguales. Se trataba de “La senda de los elefantes”, que no era otra que la que cruzaban con la lentitud del que teme abandonar este mundo, pero que tampoco espera nada del otro lado, por lo que su lento caminar encierra una auténtica desesperanza, desolación recorriendo esos últimos metros para encontrarse con la nada, o lo que es lo mismo para que la muerte se tope cara a cara con él. En otras ocasiones, cuando ejerzo de humano, soy un poco de algo tan necesario como aquel papel higiénico, en el que un amarillento celofán cubría el papel adornado por un sonriente, comercial, cordial elefante. Qué labor tan dura cuando te ha correspondido un papel tan noble como el de ser higiénico. Pero todos, y yo con ellos, como hombre-elefante-que-soy entonamos cada día aquella famosa melodía que rezaba: un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña, y al ver que se divertía fue a llamar a otro elefante, dos elefantes se balanceaban. . . Un elefante, pero qué es un elefante? Elefante serás tú! Bolo, enero 2.008 |
|
|
|
Este es el "relato" del mes de abril -ensayo- |
|
"Con
los años descubrí que si todo poeta es un extrañado, no todo
extrañado es poeta en la acepción genérica del término... Si por
poeta entendemos funcionalmente al que escribe poemas, la razón de
que los escriba (no se discute la calidad) nace de que su
extrañamiento como persona suscita siempre un mecanismo de
challenge and response; así cada vez que el poeta es sensible a
su lateralidad, a situación extrínseca en una realidad
aparentemente intrínseca, reacciona poéticamente (casi diría
profesionalmente, sobre todo a partir de su madurez técnica); dicho
de otra manera, escribe poemas que son como petrificaciones de ese
extrañamiento, lo que el poeta ve o siente en lugar de, o al lado
de, o por debajo de, o en contra de, remitiendo este de a lo que los
demás ven tal como creen que es, sin desplazamiento ni crítica
interna. Dudo de que exista un solo gran poema que no haya nacido de
esa extrañeza o que no la traduzca; más aún, que no la active y la
potencie al sospechar que es precisamente la zona intersticial por
donde cabe acceder. También el filósofo se extraña y se descoloca
deliberadamente para descubrir las fisuras de lo aparencial, y su
búsqueda nace igualmente de un challenge and response; en
ambos casos, aunque los fines sean diferentes, hay una respuesta
instrumental, una actitud técnica frente a un objeto definido. |
|
|
|
|